Doce asesinatos y un suicidio. Teléfono rojo, 1989 ©Ciuco Gutiérrez

Doce asesinatos y un suicidio. Teléfono rojo

“Pasó por una catarsis que le hizo darse cuenta de una vez que cuando fotografiaba había algo más que las fotos”

Todo comenzó en una ciudad pequeña con un gran mercado de ganado vacuno. A Ciuco le encantaba cuando su padre le llevaba allí. Podía pasarse horas mirando a las vacas rumiar mientras se preguntaba en que estarían pensando, pues ya había alcanzado tal certeza observando el movimiento de sus cabezas y la mirada perdida, ensimismada.

En esa época pensaba que en Torrelavega llovía continuamente y cuando no lo hacía, el cielo parecía una fábrica de nubes. Ciuco pasó tardes enteras mirando como las nubes jugaban a poner formas mientras los chicos las señalaban con el dedo.

Una tía abuela regaló a su madre un pez de Murano que colocó en la mesa del salón. Pese a que Ciuco y sus hermanos acostumbraban a romperlo todo mientras se perseguían por la casa, algo cambió con ese pez. Cada vez que pasaban corriendo junto al pez cesaba la persecución y lo miraban embelesados. Se inició en una fascinación por los objetos que le duraría toda la vida. Años más tarde Ciuco descubrió que su madre odiaba la figura y que siempre la ponía en el borde de la mesa con la esperanza de que un día jugando la rompieran, cosa que nunca llegó a pasar.

Su adolescencia fue rápida y estuvo marcada por una gran ausencia, Ciuco heredó la cámara de fotos de su padre y pronto su objetivo pasó a capturar todo lo que observaba. Torrelavega se volvió pequeña y se fue a Madrid a estudiar periodismo.

Durante un tiempo trabajó de reportero y empezó a ganarse la vida con la fotografía, pero aún tenía algo dentro que luchaba por salir. En la primavera del 83 tuvo un sueño definitivo. En él aparecían una foto detrás de otra de manera insistente, eran claras y rotunda. Se despertó sobresaltado y con un grado de ansiedad notable. Cogió lápiz y papel y las dibujó para que no se le olvidaran. Al día siguiente las hizo realidad. Fueron las primeras imágenes que sintió que realmente le pertenecían.

Pocos años después, encerrado en su estudio, una esquina fue el escenario de doce asesinatos y un suicidio. Ciuco paso por una catarsis que le hizo darse cuenta de una vez que cuando fotografiaba había algo más que las fotos.

Comenzó a buscarse a sí mismo, con objetos construyó imágenes y depositó en ellas sus miedos y deseos más íntimos. A través de bodegones canalizó su energía hasta que se vació.

Extracto del texto escrito por Guillermo Gutiérrez para el catálogo de la exposición “Escenarios para la confrontación”, Sala La Fragua, Tabacalera Promoción del Arte, 2015

Ciuco Gutiérrez (Torrelavega, 1956), foto ©Javier Vila

En 1983 realizó las primeras imágenes que tenían un marcado acento personal. Irrumpió en el ámbito fotográfico con un lenguaje atípico en el que el color agresivo y la ironía formaban parte de su lenguaje expresivo. Tres años más tarde hizo su primera exposición individual en la Galería Moriarty de Madrid y desde entonces ha realizado más de un centenar de exposiciones individuales tanto a nivel nacional como internacional. Ha sido uno de los primeros fotógrafos, junto a Ouka Leele, Alberto García Alix, Javier Vallhonrat y Joan Fontcuberta que abrió las puertas de las galerías de arte generalistas a la fotografía y expusieron su obra en la Feria Internacional de Arte ARCO.

Desde entonces su trabajo ha girado en torno a la escenificación de espacios y lugares en los que, partiendo de una mirada íntima y personal en la que la imaginación ha sido parte fundamental del discurso, a través de los objetos, la paradoja y el color ha transformado recreando un universo onírico propio.

Sus imágenes están representadas en colecciones privadas y públicas de las que son destacables el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid, el IVAM de Valencia, Colección Telefónica, Colección Norte de Arte Contemporáneo del Gobierno de Cantabria, Comunidad de Madrid, Fundación La Caixa de Barcelona, Excmo. Ayuntamiento de Alcobendas, Excmo. Ayuntamiento de Alcorcón, Caja Cantabria, Fundación Coca Cola, Diputación de Cádiz, UNICAJA, etc.

Ha realizado comisariados de exposiciones para diferentes instituciones, destacando el Ministerio de Cultura de España y el AECID, siendo estas últimas exposiciones itinerantes por diferentes países de Latinoamérica. Ha impartido múltiples conferencias y seminarios en diferentes instituciones privadas y universidades, como la Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Santiago de Chile, Universidad de Lyon, Universidad de San José de Costa Rica y Universidad de Cádiz, Centro Cultural de España en Montevideo, Centro de la Imagen de México, Centro Cultural de España de Guatemala y San Salvador, entre otras.

Ha dirigido el Máster Internacional de Fotografía Contemporánea y Proyectos Personales de EFTI (Madrid).

Reseña de Guillermo Balbona en el Diario Montañés

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