s.t., 2015

Fotografía en estado puro. Cámaras mecánicas, procesados químicos, fotómetro en mano. Tomarse su tiempo para medir la luz, situar el encuadre, pensar la toma y llegar hasta la copia final, con la misma paciencia y sorpresa de los pioneros de la Fotografía. No en vano Javi Arias hizo parte de su formación en los archivos del Centro de Documentación de la Imagen de Santander.

La Caverna de la Luz enciende su escaparate esta nueva etapa con un ignoto de trazo fino. Un fotógrafo que busca la pureza de la imagen siguiendo las enseñanzas del arquero zen: sin prisas, poniendo el punto de mira más allá de la diana. Buscando en el paisaje una imagen sintetizada del mundo y de la vida. Despojada de adornos y de artificios. En blanco y negro, con una amplia gama de grises que apela tanto a la geometría que ordena el mundo, como al caos que lo rige.

Javi Arias, Santander, 1981
reseña de G. Balbona en el DM
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